La
mayor catástrofe de la historia de cuenca sucedió el 11 de julio de 1983, un
Boeing 737-200 de la compañía TAME a pocos segundos del aterrizaje se habría
estrellado, el vuelo procedía de Quito, avión en el que viajaban 111 pasajeros
y ocho tripulantes con destino a la ciudad de Cuenca.
En
la mañana del 11 de julio de 1983, el avión despegó del Aeropuerto
Internacional Mariscal Sucre en Quito para un vuelo nacional al Aeropuerto
Mariscal Lamar en Cuenca con 111 pasajeros y ocho tripulantes. El avión se
encontró con condiciones de niebla durante el acercamiento final al Aeropuerto
Mariscal Lamar, pero las condiciones climáticas de ese día se informaron como
claras. La tripulación contactó con la torre de control de Cuenca para obtener
permiso para aterrizar el avión, que fue otorgado.
Durante
los últimos minutos del vuelo, los pilotos se distrajeron durante una
conversación y no sabían que el avión volaba peligrosamente bajo hacia una
montaña. Además, al mismo tiempo, estaban experimentando con algunos de los controles
y sistemas de la aeronave.
Segundos
antes de que el avión llegara a la colina Bashún, en la parroquia Ricaurte a
una milla (1,6 km) del aeropuerto, el sistema de advertencia de proximidad al
suelo se activó, anunciando una inminente colisión en el terreno y haciendo
sonar una alarma. El capitán y el primer oficial intentaron evitar la montaña
aplicando potencia completa en los motores y haciendo una fuerte subida, pero
ya era demasiado tarde. El avión raspó un pico de montaña, explotó y se deslizó
hacia un barranco; no hubo sobrevivientes.
Dos
minutos después de que la señal del avión se perdiera de la pantalla del radar,
el control del tráfico aéreo de Cuenca declaró una emergencia. Al día
siguiente, los aviones de búsqueda y los equipos de rescate llegaron a la
última posición conocida del avión. Debido a la lejanía y la dificultad de
acceso al sitio del accidente, el personal de rescate tardó varias horas en
llegar al sitio. Aquel accidente, el último de una racha de tragedias
aviatorias que sufrió Cuenca desde los años 70 del siglo pasado-, no solo
truncó la vida de más de un centenar de padres de familia, empresarios, gente
de cultura y jóvenes con futuro entero por delante, sino que causó un trauma
psicológico en las familias mutiladas y en la sociedad, cuyos efectos tardaron
en superarse.
Las
víctimas
-En
el avión viajaban 119 personas: pasajeros y tripulantes
Las
causas
-
El avión comunicó por la radio que habría existido una explosión de aire,
pruebas que fueron descartadas tres meses después- Transporte aéreo poco
seguro- El error habría sido netamente humano, los pilotos no habrían estado
entrenados ni familiarizados con los controles del avión

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